Querido sobrino,

Tú no lo puedes saber, porque todavía eres demasiado pequeño, pero el mundo que te rodea es hostil y fascinante a partes iguales. Es un mundo que cada día cambia más rápido y, a veces, parece que no tiene sentido o que va a peor.

Pero no es así.

Somos nosotros los que cambiamos demasiado lentamente. Esperamos el cambio e intentamos adaptarnos en lugar de ser parte de él.

Con lo que te voy a contar espero que seas capaz de entenderlo un poco mejor cuando llegue tu momento.

Tu tío (¡yo!) pertenece a una de las últimas generaciones que creció en la abundancia en España o, quizás, eso creía. Mis padres, tus abuelos, aún sin tener más que lo justo, intentaron que creciese en un buen entorno y con una buena educación. Loable por su parte, pero insuficiente. Aunque no es justo echarles la culpa ya que su mundo era completamente diferente al actual. Y será diferente cuando a ti te toque enfrentarte a él. Te cuento:

  • Olvídate del trabajo "para toda la vida". Es más, eso está superado: Olvídate del trabajo fijo.
    No existirá cuando tú crezcas, porque cada vez se necesitará menos gente para hacer el mismo trabajo y cada vez se sustituirán más puestos por máquinas. ¿No me crees? Dos ejemplos:
    • Hace 1 año cuando quería pagar una factura por teléfono, me atendía un "agente" que procesaba datos y pago. Ayer me cobró una máquina con una locución.
    • Dónde hace años hacía falta tener 40 operarios en una fábrica de coches (es un decir) hoy su trabajo se hace con 10 que controlan máquinas.
  • Olvídate de permanecer en tu ciudad. Es más, piensa que probablemente te tendrás que mover de país.
    Vives en un mundo global en el que se juntan varios factores:
    • Viajar es extremadamente barato. En serio. Hoy te puedes ir a Londres por 30 euros y alojarte un par de días por 100. Suficiente para encontrar trabajo.
    • Cada vez hay menos fronteras. Hoy un lituano tiene tanto derecho a estar y trabajar en España como tú (y quizá él lo haga más barato).
    • Esa deslocalización para personas... aplica también para empresas. Éstas tienen muy fácil (como ha de ser) el moverse al país que más ventajas fiscales les ofrezcan. Te toca ir a donde están las mejores si quieres optar a los mejores puestos.
  • Aprovecha Internet o lo que haya cuando tú crezcas.
    Hoy en día, sabiendo cómo buscar, puedes optar a un puesto de trabajo casi en el mismo momento que se produce la oferta. Es probablemente el mejor invento de la Historia. Aprende a sacarle partido para algo más que para jugar online.
  • Estudia. O no.
    Mira... Sobran abogados, sobran arquitectos y sobran licenciados en general. Olvídate de carreras y universidades. Haz lo que quieras, lo que te llene pero, sin duda, intenta ser el mejor en ello. Hoy en día no se valoran unos estudios, se valoran capacidades, se valora diferenciación, se paga el valor añadido por encima de la media. ¿Quieres ser fontanero? Cojonudo. Pero pon tuberías como ningún otro, aporta algo al mercado que los demás no aporten. Dar sólo el 100% ya no volverá jamás a ser suficiente.
  • Idiomas.
    Ey, el gallego, catalán, vasco, etc, están muy bien y deben ser conservados, conocidos, etc, pero no te van a valer de nada ahí fuera. Inglés, fundamental. No lo hablarás como uno de UK jamás, pero intenta acercarte todo lo posible. Después: Un mínimo de Alemán, Francés e Italiano. Olvídate del Chino, fue una moda que se empezó a decir en España, pero el idioma de los negocios es (y probablemente seguirá siendo) el inglés.
  • No te hipoteques.
    Y no me refiero a comprar una casa. Eso se da por descontado. Quiero decir que no te ates a nada que no quieras, no hagas lo que no te apetezca hacer. Busca la manera de que todo lo que hagas en la vida te reporte algo, sea felicidad, satisfacción personal o aprendizaje. Sólo tienes una vida y es corta. Grábate eso a fuego.

Vivirás una época de incertidumbre, como hacemos ahora, porque nada volverá a ser fijo ni estable. Te parecerá que careces de muchas de las cosas que tuvieron tus padres o tus abuelos, pero si rascas un poco, verás que lo que tienes son muchísimas más oportunidades.

Y que siempre, te digan lo que te digan, el mundo va a mejor y sólo hay que saber entenderlo.

Tu tío.
El de Suiza.
O el de Londres.
El del mundo, vamos.