Irse a trabajar por Europa no es demasiado complicado; aún menos si eres ciudadano de un país de la Unión Europea. Pese a las voces (retrógradas) en contra de Europa, el sistema europeo es perfecto para poder trabajar en cualquier país de la unión.

Ahora bien, puede no ser barato (sobre todo al principio) y no compensar mes a mes. Hay que echar muchas cuentas. Para este cálculo rápido parto de las siguientes premisas:

Pongamos las cosas claras desde el principio: Sólo desde el libre mercado se puede generar riqueza y distribuirla. Cualquier mercado cerrado y controlado (taxis, energía, etc) es deficiente, restrictivo y sólo beneficia al que lo gestiona, no a la sociedad.

Y esto, por cierto, es una de las bases del capitalismo.

Cumplo 36 en poco más de un mes y aunque tengo la sensación de que el tiempo ha pasado (demasiado) rápido y el mundo no ha cambiado mucho, la realidad es diferente.

Para poder apreciar cuanto ha cambiado todo en esta treintena, quise saber cómo era la vida cuando yo nací, en base a recuerdos y hechos históricos.

Al parecer, mis cariñosos recuerdos de los 80 son sólo eso, recuerdos distorsionados por la emoción y por la poca consciencia que tenía de mi entorno. Que todo era bastante peligroso, vamos.

 

Llevo 6 meses viviendo en Londres y reconozco que tras 4 en Basilea (Suiza) el cambio es bastante grande. Londres tiene más población (8.5 mill.) que Suiza al completo (8.2 mill).

Esto no es una guía de Londres ,ya que hay de sobra y muy bien explicadas, sólo mis impresiones generales y que probablemente revise dentro de un par de años. Insisto, generalidades. Al lío.

- Sólo hay dos cosas caras (Si no has vivido en Madrid o Barcelona) que son vivienda y transporte.

El dicho es "Detrás de todo gran hombre hay una gran mujer". Siempre me pareció un dicho un poco estúpido, la verdad. A mi me gusta más otra versión "Si es gran hombre, probablemente lo sea gracias a una gran mujer".

Llevo "casado" con mi mujer unos 13 años. No me pregunten la fecha exacta, la grabé en el anillo que le regalé para no tener que acordarme o porque me iba a olvidar. Soy malo con las fechas. Y digo "casado", porque no tengo un papel que lo acredite. Tampoco lo he necesitado, sé cuál es mi sitio y lo que significa comprometerse con una persona.

Soy muchas cosas: Libertario, programador, hombre, raza blanca, empírico, disque español, y más que no recuerdo.

Y una de las más importantes es "minimalista práctico". Especifico "práctico" porque no llegué a serlo por convicciones filosóficas, si no por la pereza que me daba el mudarme de casa y empaquetar. 

Ahora el judío no es tal, es "hebreo". Suena menos... judío.

Ahora el que arriesga y monta una empresa no es un empresario, si no un "emprendedor". Empresarios son los que quieren tener beneficios, Botín, Amancio, Florentino Pérez. El emprendedor es el que lo hace por amor al arte. Y si falla, no pasa nada, porque aprende. Dicen.

Ahora una empresa ni siquiera es una empresa, es una startup. Suena más cool, menos agresivo, más nuevo, que no quiere tu pasta, vamos.

De hecho, es probable que ni siquiera hables inglés, aunque creas que sí. Y me explico.

Habitualmente cuando se le pregunta a alguien, al español medio, por su inglés, las opciones suelen ser dos: "No hablo inglés" o "Tengo inglés nivel medio".  De los primeros no me voy a ocupar, cada uno sabe lo que necesita hoy en día para ir por la vida. O lo que no.

Vamos con los "inglés nivel medio". Lo más probable es que compartan alguna de estas características, o todas ellas:

Ante todo aclaro algo: trabajar en una ONG no es lo mismo que hacer voluntariado. No soy voluntario, soy parte del personal de esta ONG. El detalle es importante, aunque no esencial.

Parece que a veces con ejemplos de andar por casa las cosas se entienden mejor.

Primer símil

  1. Quieres comprar un paraguas.
  2. Vas al Corte Inglés y vale 25€.
  3. Vas al chino y valen 10€.
  4. Lo compras en el chino.

Felicidades, acabas de descubrir lo básico del mercado: Oferta, demanda y coste. Es lo mismo que esto otro: