Estos dos últimos años han sido muy buenos para mí. He conocido gente que me ha aportado algo, casi me arruino, me cambié de ciudad, de trabajo, de manera de ver la vida. Y de momento todo ha ido a mejor.

Pero esto no ha ocurrido porque sí. Nada ocurre porque sí. No creo en la suerte, si no en que todo tiene una explicación y que simplemente atribuimos a la suerte lo que no podemos explicar.

Estos son los tres hechos que han cambiado mi vida estos dos años:

 

1.- Mi mujer casi se muere

Curiosamente, si eres alérgico a un medicamento (aunque no lo sepas) y te lo ponen en vena, lo más probable es que te siente mal. Rematadamente mal. De dejarte en coma y casi mandarte al otro barrio. Pues esto es lo que le sucedió a mi mujer a principios de año.

¿Qué aprendí de ello?

Todo. Ha cambiado completamente mi escala de valores. Ha sido el detonante de todo lo demás.

Creo que toda persona pasa por un momento de la vida por una "revelación" y éste fue el mío.

Dejé de darle tanta importancia como le daba al trabajo, de dedicarle tantas horas, de angustiarme por él. Me dí cuenta de que la vida es frágil, que un simple pinchazo de un medicamento y ya podías encargar la caja de pino y que hasta aquí hemos llegado.

Cierto es que te puede ocurrir una desgracia en cualquier momento, pero verla tan cerca en primera persona hizo que apreciase más lo que tengo y el poco rato que estamos aquí.

 

2.- Cambié de ciudad y me olvidé del coche.

Yo vivía en Aranjuez, Madrid. Y cuando tenía que ir a trabajar tenía que coger el coche. Cuando quería ir a tomar una caña, tenía que coger el coche. Cuando tenía que hacer la compra diaria, tenía que coger el coche. Eso se tradujo en 180.000 km en poco más de 4 años, muchas horas en coche, mucho estrés, muchos cambios de ruedas y revisiones y, de paso, embestir de lado a un camión en la autopista.

A principios de este año me mudé a Barcelona y ahora me he mudado a Basilea, Suiza. He hecho, en 10 meses, 540km en coche. De hecho, lo puse a la venta.

¿Qué aprendí de esto?

Está relacionado con el primer punto: Nuestro tiempo es limitado, muy limitado. Si puedes vivir en un sitio dónde no necesites coger el coche si no ir andando al trabajo, compra, etc, la vida cambia completamente.

 

3.- Empecé un proyecto... y casi me arruino sin haberlo terminado.

El año pasado, 2013, decidí dejar un poco de lado mi trabajo principal como programador y arriesgarme a empezar un proyecto en mi Galicia natal. Cálculos de tiempo desastrosos, cálculos de costes erróneos, exceso de confianza en las capacidades, etc. Todo lo que podía salir mal, salió mal. Resultado: Casi arruinado.

¿Qué aprendí de esto?

Me bajó los humos y me puso en mi sitio. Varias cosas.

  1. Nada es TAN fácil como parece. Nada. Y empezar una empresa es estúpidamente complicado.
  2. Hay mil detalles en los que no se piensa cuando se inicia un proyecto: Papeleo, administraciones, e incluso el clima.
  3. Por mucho que tú creas en tu proyecto, eso nunca es suficiente. Todo lo demás tiene que acompañar. Y a veces las situaciones no acompañan.
  4. Nada es TAN fácil como parece. Sí, dos veces. ¿Calculas X costes? Multiplícalos por 3. ¿Calculas X ingresos? Divídelos por 10. ¿Te sale a cuenta? Entonces quizá tengas posibilidades. Siempre, siempre, hay que ir pensando en lo peor, porque es lo que ocurrirá más probablemente.

Dicho lo cual, estrellarme ha sido una de las mejores y peores experiencias de mi vida. Fueron unos meses en los que aprendí a valorar tener muy pocas cosas y aprendí a eliminar necesidades. También acumulé cabreos y frustraciones para la siguiente década, claro.

¿Repetiría? Sí, sin duda.

 

Estos han sido los tres principales hechos que han hecho que cambie mi manera de ser, mi manera de trabajar, mi manera de relacionarme con los demás y mi manera de encarar la vida.

Los que hacen que disfrute cada momento que vivo y cada hecho que me ocurre, bueno o malo.

Porque total, son 30 años "buenos" los que quedan como mucho ¿No? ¿Por qué preocuparse demasiado en lugar de dedicarse a disfrutarlos?